Formación
de Animadores Juveniles Misioneros y Vocacionales
Un
Proyecto o Plan de Animación Misionera
La Animación Misionera Juvenil y
Vocacional de los Misioneros de la Consolata en Colombia, Ecuador y Perú, inspirada
en la propuesta del Señor Jesús, el Reino de Dios, traducido al lenguaje del
Continente Americano y del mundo, en los diferentes Foros Sociales mundiales,
como “Otro mundo posible”, cuenta con un Proyecto Juvenil de
“alter-mundialidad”, o sea de Reino de Dios, articulado con varios componentes:
1. Una
“Pedagogía del Aprendizaje
Altermundialista”: a) Contrastar para Descubrir; b) Descubrir para Saber;
c) Saber para Realizar – Personalizar.
2. Una
“Metodología de las 3P”: a) Plantear
– Definir; b) Proponer – Facilitar; c) Personalizar – Asumir;
3. Unos Principios
Institucionales:
a) La Bondad; b) El Cuidado; c) El Encuentro.
4. Unas Convivencias: a) El
Lapislázuli; b) Amani; c) Sumak Kawsay; d) Look at me; e) Varekai; f) Humus; g)
Cristal; h) Hakuna Matata; i) Alegría; j) Onfalos; k) Colores; l) Huruma;
5. Unos Retiros
Espirituales:
a) Por el camino de la vida; b) Jesús de Nazaret; c) Victimas del pecado; d)
Otro mundo es posible.
6. Unas Jornadas
Pedagógicas y Escuelas de padres, convencidos que el proceso formativo de
las nuevas generaciones, escolarizadas, se da en ese triángulo integrado y
concorde entre la Familia, los Maestros y los Jóvenes.
7. Distintos
Programas,
todos inscritos en la Escuela de Jesús, que inicia en un encuentro personal con
El (vocación) y dura toda la vida. Estos Programas, además de las actividades
propias de cada Centro (Bucaramanga, Bogotá Medellín, Cali, La Unión, las Zonas,
etc.), son desarrollados a lo largo del
año, a nivel nacional e internacional: a) Escuela de Liderazgo Juvenil
Misionero, con duración de 11 días, en Bucaramanga; b) Congreso Juvenil Consolación
y Misión, para formar a la Espiritualidad específica de la Familia misionera de
la Consolata; c) Congreso AguaPaneLazo, para reflexionar sobre la promoción
humana, la compasión, la misericordia solidaria, la consolación y la alegría en
la misión junto a los excluidos sociales; d) Campamento Misión – Tierra –
Humanidad, para tomar conciencia, de manera recreativa, de los vínculos con el
planeta y el cuidado de la creación; e) Universitarios y Profesionales en
misión de Semana Santa y Navidad, para fortalecer la formación al discipulado
misionero, en la práctica apostólica; f) Comunicación al servicio de la misión,
a través de los diferentes medios, tanto para el marketing, como para la
difusión, el acompañamiento y la formación; g) auto-gestión económico
administrativa, subsidiada por la Administración Regional; h) Encuentros de
conformación de Equipos de AMJV y de formación de Animadores Juveniles
Misioneros; i) Mesas de creación sobre la propuesta y el acompañamiento
vocacional; j) Sistematización de las experiencias, para no perder la memoria,
y publicación de materiales para apoyar a los Animadores y a terceros en su
ministerio de Animadores misioneros.
8. Apertura
internacional:
en el 2018, a través de Cáritas Paraguay, participó un buen grupo de jóvenes,
más de 10, de la Escuela de Liderazgo Juvenil Misionero y, este año 2019, hemos
sido invitados por la Diócesis de San Lorenzo, en Asunción, a realizarla con
ellos allá, dentro del marco del “Trienio de la Juventud”, decretado por la
Conferencia Episcopal para: a) profundizar la experiencia de Cristo desde la
vida de la; b) renovar y hacer más misionera toda la Iglesia; c) responder al
llamado del Señor manifestado en los “signos de los tiempos” y la fidelidad a
las “Cinco líneas”; d) dejar nuevas estructuras y herramientas de animación
pastoral a favor de la Juventud; e) contribuir a la sociedad nacional con una
animación significativa hacia la juventud. Estos objetivos al servicio de la
Iglesia en Paraguay, al mismo tiempo que para los jóvenes, se propone el
Trienio: a) Alcanzar a visitar los jóvenes en sus varios ámbitos, en sus
culturas diversas, con sus riquezas, potencialidades, desafíos y dificultades;
b) Formar a los jóvenes con una formación integral que contribuya a un protagonismo
dinámico y alegre en la Iglesia y la sociedad y celebrar con ellos la
liberación en Cristo; c) Integrar a los jóvenes, favoreciendo una participación
abierta, servidora, misionera y transformadora de la Iglesia y la sociedad.
Otra apertura internacional
se viene consolidando con el Programa AguaPaneLazo, en Buenos Aires, Argentina,
a partir de 2018, por medio del Noviciado de los Misioneros de la Consolata, en
Martín Coronado.
Este Plan o Proyecto, coordinado por un “Equipo Timón”, es desarrollado por “Equipos de Vida y Misión”, conformados
por jóvenes, hombres y mujeres, profesionales o en proceso de
profesionalización, que actúan en y a partir de Centros de Animación Misionera,
animados por el mismo Espíritu que animó a Jesús, con la misión en el corazón, un
computador en el morral, un celular en la mano y conectados mediante las redes
sociales.
Formación
para garantizar la identidad y la continuidad
Dos ricas experiencias formativas se han
realizado en este primer semestre del año 2019:
1. Durante
la última semana (25-27 de enero) de vida de Alonso Álvarez, inspirador y
animador de este proceso-camino, junto con un dinámico, creativo, místico y
profesional “Equipo juvenil”, se trató de la convocación, conformación y
acompañamiento de “Equipos de AMJV”, en Medellín.
Juntos, habíamos
designado, previamente, a Alonso como Formador, apoyado por algunos jóvenes
que, con él, han venido construyendo este Proyecto alter-mundialista o de
reinado de Dios. La formación, impartida por el Equipo, estuvo marcada por la
Eucaristía celebrada, la abundante y jocosa palabra de Alonso, ofrecida con vivacidad,
autoridad y alegría, cargada de memorias y sueños, de anécdotas, pro-vocaciones,
carcajadas y gratitudes sin fin.
Al final, nos despedimos
y partimos a la misión de conformación de Equipos, empezando por el de la
Unión. No habíamos llegado aún a los lugares de origen, cuando ya regresábamos a
su funeral, en Medellín,
el 2 de febrero, a los 57 años cumplidos. Lo vivimos con creatividad, lo
celebramos con fe, lo cantamos con dolor, nos abrazamos y volvimos al Camino de
la AMJV, con la misión en el corazón de tierra-humus: ¡esta herencia es nuestra
y la vamos a sembrar para que se multiplique por aquí y más allá, en todo lugar!
2. Casi
como con afán, aunque ya agendado desde el encuentro evaluativo y de
programación del Equipo Timón (Medellín, 19 y 20 de enero), se realizó otro
encuentro formativo, esta vez en Bucaramanga, tal como nos lo narra el P. Stanslaus
Mnyawami imc: “una Escuela para nuevos Animadores Juveniles de la AMJV (23 - 25
de marzo), entre hombres y mujeres jóvenes, para proyectarnos al futuro y revitalizar
nuestros Centros de AMJV en la Región Colombia, con espíritu continental. Allí
aprendieron el perfil del Animador y los Equipos AMJV, programas de Animación
Misionera y vocacional, altermundialidad, métodos y pedagogías misioneras en el
espíritu IMC y para la Iglesia y el mundo. Todo el encuentro implicó contenidos
y práctica, visibilizando las experiencias”.
Más que el plan de formación, cuidadosamente
elaborado por los jóvenes formadores, con ya larga experiencia en el asunto, su
metodología, espiritualidad, dinámica y horarios, quiero dedicarle algunos
párrafos a tres testimonios de jóvenes, al inicio del proceso formativo, así
cada lector puede sacar sus conclusiones:
Luisa
Fernanda,
joven profesional de la Psicología, de Bogotá, candidata a integrar el
Equipo
de AMJV de la Unión – Valle: “Mi opinión respecto a la Escuela de Animadores es
muy buena, en mi caso que afortunadamente estuve desde la planeación, percibí
que los temas siempre fueron coherentes con la intención de la Escuela, es
decir, orden, duración y forma de llevar el tema mismo a los participantes.
Durante el desarrollo y conclusión de la Escuela, noté gran acogida de quienes
participaron.
En mi percepción personal, estuve muy
contenta y sobre todo esperanzada con la labor que, desde el rol de Animadores,
se puede llevar a cabo, actividades, adquisición de conocimientos y sentimiento
de pertenecer a una Familia que vive y respira otro mundo posible.
Tanto conocimientos como emociones vividas
durante los días de la escuela, me hacen pensar que es mucho lo que falta por
aprender, pero mucho lo que en el presente se está construyendo. Mi palabra,
para concluir, es agradecimiento”.

En lo personal, fue una experiencia en la
cual encontré el lugar en donde puedo explotar y potenciar el sentido que
siempre soñé darle a mi vida”.
Jorge
Iván,
joven bachiller, bogotano, candidato al Equipo de AMJV de la Unión – Valle: “Pues,
para mí fue una experiencia muy fructífera, ya que me empapé de una historia
que
no conocía y creo que es muy importante conocer lo que pasó antes y cómo se
hizo para proyectarlo a un futuro. Otra cosa muy buena fue el conocer las
metodologías y pedagogías porque así uno sabe cuál es el fin último de una
convivencia y no se vuelve un recreador más...
Poco a poco uno se va enriqueciendo más en
temas y vocabulario propio y así se le va facilitando mucho más dar el mensaje
que se quiere dar. No saqué fotos con mi celular porque me dediqué a vivir la
experiencia…”.