domingo, 18 de junio de 2017

El ser humano, cuanto más misionero, más humano

Siete notas de un perfil misionero/a

Si hablamos del Misionero cristiano, no puede tener un perfil diferente al del Misionero de la Galilea, revelador del Dios Trinidad:


Dimensión humano – cultural del perfil misionero

1. Nacido de mujer y bajo la ley (Gal 4,4) en el tiempo de Dios (la plenitud de los tiempos = el tiempo de cada uno en la historia de la salvación), en una familia que lo acompaña en su crecimiento integral (sabiduría, estatura-edad y gracia) y en un contexto cultural (cfr. D. de Puebla 386 - 393) de relaciones (con Dios, con el “otro”, con la naturaleza y con sigo mismo).

 Dimensión eclesial (apostólica) del perfil misionero

2. Llamado y formado en la escuela del Maestro de la Galilea, como los Apóstoles (Mc 3,13 ) para estar – con El (santo) y ser enviados (misionero): discípulo misionero con y del Emmanuel (Mt 1,23; 28,20) encarnado-crucificado-resucitado.

Dimensión cristiana (bautismal) y religiosa (Vida Consagrada
Ministerial-Ordenada del perfil misionero

3. Consagrado, enviado y acompañado como el Misionero del Padre (Lc 4, 18-19 ) para Anunciar la Buena Nueva a los pobres en el kairos existencial y los areópagos contextuales (Hch 13, 4. 44ss)

Dimensión eucarística y ministerial del perfil misionero

4. Admirado y seguido, perseguido, abandonado y traicionado, condenado, muerto y resucitado, capaz de dar la vida, “tomen y coman... tomen y beban...” (Lc 22, 14-30) para que todos tengan vida y de calidad (Jn. 10,10). 


Dimensión ética (fe, esperanza y caridad) del perfil misionero

5. Fiel, aprendiendo a obedecer (Heb 5,8), haciendo la voluntad del que lo envió (Jn 4,34; 6,39) y revelando su identidad (Jn 14,9), hasta el final, cuando entrega su Espíritu (Lc 23, 45). 

Dimensión histórica (aquí y ahora) del perfil misionero

6. Presente con y como María (Iglesia):
  • a) en donde nacen las Comunidades cristianas (Hechos 2,1-13 – Pentecostes),
  • b) en el mundo de los pobres que intentan dar a luz la vida nueva (Lc 1, 39-45),
  • c) en la fiesta-boda de la vida (Jn 2, 1-11),
  • d) en los calvarios de la historia (Jn 19, 26-27). 
Dimensión escatológica del perfil misionero.

7. Caminando alegre hacia el banquete final en donde se sentará a la mesa, presidida por el Resucitado, con los 144.000 de las tribus de los hijos de Israel y una multitud incontable llegada desde los confines del mundo (Ap 7, 1-17). 

jueves, 8 de junio de 2017

Cuando las Instituciones tienen corazón

Instituto Misiones Consolata

Un árbol brotado en el terreno fecundo de la Iglesia de Turin - Italia, en 1901
Soñado por el carismático Fundador José Allamano, durante más de 10 años
Cultivado  por  poco más de 25 años por el mismo José,  Padre y Maestro de Misioneros/as
Con verdes y fecundos ramos en 27 países de cuatro Continentes
Con el mapamundi en blanco, abierto a nuevos mapas misioneros.

Puede un árbol volar?

Desafía la lógica y la misma razón.
Es Instituto, organismo vivo y no solo organización.
Es Misión y no solo acción.
Es de la Consolata, Madre del Don, Carisma para la misión.

Como Institución, asemeja al verde árbol, enraizado en fértil suelo.
Organismo vivo, organizado y fecundo, para el con-suelo.
En cada aurora recibe la visita del Sol naciente
que calienta fecundando, anima iluminando y cuida alimentando.

Como Misión, vuela, entre la aurora y el ocaso, en el virginal azul del cielo.
Con alas andinas, antillas, mexicanas, californianas o quebecuanas,
corazonando y cantando, comprometida con la vida,
iluminando la utopía del amor, entre atardeceres y amaneceres.

Como Carisma, circula por el tronco.
Linfa cultural absorbida de forma natural,
rojo corazón de sangre viva, para que todos tenga vida. 


Un árbol con raíces
Eso es el Instituto Misiones Consolata.
Paradoja misteriosa pero real
Misteriosa por ser de la Consolata, que es de Dios,
real e histórico por ser de José Allamano y nuestro,
alimentado y cultivado por los pueblos del mundo.

Institución
Tronco real, fondo oscuro para el resplandeciente Cirio Pascual
Árbol con raíces sumergidas en el agua vital.
Llama alimentada con savia cultural.
Misión
En la geografía temporal, comprometida con la vida
entre mapas sin fronteras, para la fraternidad universal.
Apurada en cada aurora y arrullada en cada noche, con el sol por dentro.
Carisma
Gestado en los dolores del parto de la con-pasión
hecho vida en la acción solidaria de la miseri-cordia con corazón.
Consolación festiva en la mesa de la misa, memorial de la liberación

¡Tres dimensiones de una misma y única realidad
Instituto Misiones Consolata !

Nota agradecida:
En uno de los tantos encuentros con Comunidades cristianas en Estados Unidos, participaba un grupo de colombianos, entre ellos el arista Don Alberto y su esposa, excelente asesora y critica del arte de su marido. Ellos escuchando atentamente lo que se hablaba. Entusiasmados los tres, terminamos diseñando la conversación en una servilleta, mientras nos despedíamos.

Más tarde, después de algunos diálogos directos y otros via WhatsApp, me sorprendieron el 27 de Abril de 2017 con este misteriosa, artística y simbólica pintura, dejada en la portería de nuestra Casa General en Roma, por el mensajero del correo, con una cartica incluida. 

Para ellos mi homenaje agradecido y para la lectura interpretativa. 

 

viernes, 2 de junio de 2017

Misioneros de la Consolata en Africa

Un viaje de mil millas
comienza con el primer paso” 

 
Sorprende cómo veían los antiguos romanos a África, solían decir: “Ex Africa semper aliquid novi”, “En Africa siempre hay alguna cosa nueva”. Algo nuevo desde el inicio de nuestra existencia, pues allí, en Etiopía, se cree que esté la cuna de la humanidad. Los estudiosos coinciden en decir que en África hay “un continuo proceso creativo de cielos nuevos y tierra nueva”, como buscando de darle forma a un nuevo mundo (Francisco Ponsi).

Después de una injustificada y explotadora colonización europea, a partir de la década de los 60, con la llamada independencia de algunos países, se ha buscado retomar el camino de ese algo siempre nuevo, con muchas dificultades internas e obstáculos externos. En 1962 René Dumont escribía, L'Afrique Noire est Mal Partie. En Tanzania tradujeron el libro de Dumont en Kiswahili: Afrika Inakwenda Kombo, como un desafío o reto que dice, “No nos rendimos, a pesar de todo!”.


Dos misioneros, Marco Marini (mmarini@consolata.org), italiano hablando en Inglés y Matthieu Kasinzi (mbmtka@gmail.com), congoleño hablando en Italiano, han presentado el Continente África en el XIII Capitulo General de los Misioneros de la Consolata, presentes en Nenia desde 1902 y luego esparcidos por Uganda, Etiopía, Tanzania, Mozambique, República Democrática del Congo, África del Sur, Costa de marfil y Angola.



De entre la enorme variedad de ámbitos o realidades misioneras presento aquí la del Diálogo interreligioso, destacando cuatro elementos fundamentales y significativos:
  1. Reconocer que es, ante todo, un “dialogo de la vida”, o sea, una experiencia de amistad y deseo de caminar junto con personas que buscan a Dios en otras religiones o espiritualidades.

  2. Entender que el diálogo, realizado a varios niveles, nos une a la humanidad que busca la verdad y la cualidad de la vida. Que nos invita a superar las actitudes exclusivistas, en la comprensión de la salvación.

  3. Asumir que desde siempre hace parte de nuestra práctica misionera y que, por lo mismo, se convierte en prioridad a la hora de decidir sobre nuevas presencias. 
     
  4. Poco a poco crece la conciencia entre los misioneros que el dialogo de los credos ayuda mucho a la hora de enfrentar los diferentes desafíos que afligen a África. 


miércoles, 31 de mayo de 2017

Misioneros de la Consolata en Asia

 
Asia en el XIII Capitulo General de los Misioneros de la Consolata


 Dos misioneros africanos, Tamrat Defar (tamratdefar@yahoo.co.uk), de Etiopia y Mathews Odhiambo (odhiambomath@gmail.com), del Kenia, presentan el Continente Asia en el Capitulo General de los Misioneros de la Consolata.
 

“El estilo que debe seguirse es el de la discreción. Para proclamar el Evangelio no se necesita gritar. La verdad tiene en sí misma algo evidente y no hay necesidad de afirmarse de un modo agresivo”.  


Decalogo de la nueva evangelización


Los obispos de Asia, en la X Asamblea General del 2012, en Vietnam,1 han asumido una especie de decálogo, que propone los principios básicos de una espiritualidad para los nuevos evangelizadores y para la nueva evangelización:
  1.  Encuentro personal con Cristo
  2. Pasión por la misión
  3. Centralidad del Reino de Dios
  4. Compromiso de hacer crecer la comunión
  5. Diálogo como estilo de vida y misión
  6. Presencia humilde
  7.  Evangelizadores proféticos
  8.  Solidarios con toda clase de victimas 
  9. Custodios de la naturaleza 
  10. Capaces de vivir la fe con coraje, hasta el martirio.

1 FABC X Assembly 2012, Final Message: FABC at forty years – Responding to the challenges of Asia – A new evangelization.

miércoles, 17 de mayo de 2017

A missão de Deus, missão de todos nos

DEUS VISITA E CONSOLA O POVO COM A LIBERTAÇÃO

A visita é um dado da nossa experiência humana. É um dado antropológico que se reveste de características particulares e de acordo com as culturas, povos e sociedades se converte em um fato cultural.

Todos os povos e cada pessoa têm experiências de visita.Também nós, nesta América pobre, índia-afro-latina, temos o nosso “jeito” de visitar e de acolher.
Podemos identificar uma multiplicidade de visitas: visitas sociais, políticas, de interesse econômico, religiosas, familiares, etc. Elas podem ser anunciadas, e portanto preparadas, ou de surpresa. As mesmas podem ser interesseiras ou gratuitas. Sempre será importante levar em conta os que visitam - pessoas individuais, representantes de instituições, grupos, famílias, comunidades ou tribos - e os que são visitados.
Aproveitamos agora para refletirmos sobre a riqueza sócio-cultural, espiritual e missionária da VISITA do Deus de Jesus Cristo.

VISITAS QUE ANUNCIAM E PREPARAM A VISITA

A visita assume uma importância singular na caminhada libertadora do Povo da Bíblia: nas “horas” de visita o Povo se consolava experimentando a presença compassiva e misericordiosa do Deus libertador e parava para celebrar a sua companhia, louvar, agradecer e invocar a suas bênçãos, tomando novo fôlego para continuar a caminhada da libertação.
O Deus dos nossos antepassados (cf. Ex 3,6) é um Deus que se faz presente e intervém na vida da humanidade através de sucessivas visitas ao seu povo ou a personagens representativos e privilegiados.
  • A visita de Deus fecunda a velhice estéril e multiplica a vida
“Javé visitou Sara”, mulher de Abraão nosso pai na fé (Gên 17, 4-6) e deu-lhe “motivo de riso”, tal como tinha prometido (cf. 17, 15-22).
  • A visita de Deus liberta os escravos e julga os opressores (Ex 3, 1-22)
“Javé, o Deus dos antepassados disse: Eu vim visitar vocês” para passar uma vistoria e “ver como estão tratando vocês aqui no Egito” (visita para inspecionar); “decidi tirar vocês da opressão egípcia e levá-los para uma terra onde corre leite e mel” (visita para libertar); mas como o opressor não facilitará a libertação de jeito nenhum o mesmo Deus disse “vou estender a mão e ferir o Egito e farei com que o povo (vocês) conquiste a simpatia dos egípcios, de modo que, ao partir, não saiam de mãos vazias” (visita de julgamento).
  • A visita de Deus devolve a esperança aos desanimados e a terra aos desterrados.
“Quando se completarem, para Babilônia, setenta anos eu visitarei vocês e cumprirei minhas promessas, trazendo-os de volta (Jr 29, 10). Esse povo do Exílio, sem segurança alguma, completamente indefeso, se apega em Deus e descobre que o mesmo Deus que o amou gratuitamente, que foi compassivo e misericordioso (Sl 25, 5-7; 145, 8-9; Lm 3, 22-23; Is 30, 15-18), continua sendo tal como era. Foi assim que confiou, esperou e captou a hora da nova visita.
Num mundo de ausência total, no meio de um povo desterrado, sem força e sem amigos, sem esperança humana, desprezado e humilhado, sem voz para fazer-se escutar e sem vontade de falar, manipulado e sem ilusões, abafado pelas estruturas econômicas e religiosas, chega a visita de Deus consolando “Consolai, consolai o meu povo diz o vosso Deus...” (Is 40,1), enchendo de palavra, com significado, o silêncio reinante no ambiente (v.9), anunciando o fim do castigo (v.2) e o começo da volta para a terra da liberdade (vv.3-5).

A VISITA DO EMANUEL

Todas as visitas de Deus nos tempos antigos, mediadas pelos seus enviados, preparavam a grande e definitiva visita, a visita pessoal, a visita do Emanuel, “que traduzido significa: ‘Deus está conosco” (Mt 1,23; cf. Is 7,14). Esta visita, anunciada e preparada com capricho, é realizada na plenitude dos tempos (Hb 1,1-4), quando “nos visita o Astro das alturas, para iluminar os que jazem nas trevas e na sombra da morte, para guiar nossos passos no caminho da paz” (Lc 1,78-79).Ele veio para ficar.
  • Preparação próxima: visita a Zacarias
O anjo de Deus visitou Zacarias, esposo da Isabel, os dois marcados pela esterilidade e a velhice; algum tempo depois Isabel ficou grávida e dizia: “Eis o que o Senhor fez por mim, no dia que ele se dignou tirar-me da humilhação pública!” (Lc 1,25). Deus “socorreu Israel, seu servo, lembrando de sua misericórdia”(1,54).
Terminou para Isabel o tempo da gravidez e ela deu a luz um filho e Zacarias profetizou dizendo: Deus VISITOU o seu povo (cf. Lc 2,57-80)
Os vizinhos e parentes interpretam o nascimento de João como fruto da misericórdia de Deus para com Isabel (1,58) e se alegraram com eles.
  • Preparação imediata: visita a Maria de Nazaré
Maria, uma mulher virgem, prometida em casamento a um homem chamado José recebe e acolhe a visita do mensageiro do Deus dos antepassados que entra na sua casa:saudando-a: “Alegra-te, cheia de graça! O Senhor está contigo (Lc. 1,26ss).
Ela reconhece a visita de Deus e, “cheia de graça”, profetiza em nome de todos os pobres da terra: “O Todo-Poderoso realizou grandes obras em meu favor e sua misericórdia chega aos que o temem, de geração em geração; dispersa os soberbos de coração; derruba do trono os poderosos e eleva os humildes; despede os ricos de mãos vazias e aos famintos enche de bens (Lc 1,46).
A visita de Deus é fonte de consolação e misericórdia: gera alegria e auto-estima (sou importante para Deus!); enche de Espírito Santo (o outro Consolador); cobre com a força do Altíssimo (providencia permanente); tira o medo e as incertezas (Lc 1, 28-30); gera Jesus na carne humana (1,30-36); abre a pessoa para o Projeto de Deus (1,38); leva à santidade pela fé (1,42-44); gera profecia no coração e nos lábios (1,4655); joga no caminho do serviço e da missão (1,39ss); expressa a sua misericórdia de geração em geração (1,50.54s).
  • A “hora” da visita: é tempo de nascimento
Lucas anunciou: “graças ao coração misericordioso do nosso Deus, o sol que nasce do alto nos visitará” (Lc 1, 78) e Pablo conformou: “quando chegou a plenitude dos tempos Deus enviou o seu Filho. Ele nasceu de uma mulher (Gal 4,4). É, então, tempo de ConSOLação: estamos-com o Sol que aquece, vivifica, ilumina, purifica e fortalece.
  • Durante a visita: tempo de missão
A vida de Jesus - sua palavra e atividade libertadora, sua paixão, morte e ressurreição - é a grande visita que revela a misericórdia do Deus que vem salvar o seu povo. Essa visita é caracterizada pela manifestação do amor compassivo e misericordioso que atende os mais pobres, os pecadores e os não violentos.
Ele inaugura oficialmente a sua visita lá na Sinagoga de Nazaré, atualizando as profecias
(cf. Is 61,1ss; 58,6) e desatando um processo novo: processo de Consolação-Libertaçào-Consolação, não mais referido ao futuro (o fim do mundo) já que é no “hoje” que as Escrituras se cumprem (cf. Lc 4,14-30).
Para a oração e reflexão pessoal ou grupal

  1. Todo tempo è tempo de advento e de missão, como podemos, inspirados nas visitas de Deus, ser missionários de coração compassivo a atuação misericordiosa, ministros da Consolação-Libertação entre os “aflitos” da terra?
  2. Deus continua visitando, consolando e libertando o seu povo em escravidão, a través de nós, missionários/as. Você está disposto a se tornar hospede na casa dos outros, diferentes, a sair e ir além das suas fronteiras?

    Pinturas: Carlos Alberto Zuluaga (CAZ), imc

miércoles, 10 de mayo de 2017

Voces desde la amazonìa



QUERIDOS HERMANAS Y HERMANOS DEL COMITÉ EJECUTIVO AMPLIADO

MIL GRACIAS POR UNA PROFUNDA, SIGNIFICATIVA, DESAFIANTE Y ESPERANZADORA REUNIÓN DEL DÍA DE AYER. SEGUIMOS DANDO PASOS CON FIRMEZA EN MEDIO DE NUESTRA FRAGILIDAD, LA VIDA DE LOS TERRITORIOS Y LOS PUEBLOS NOS SIGUE CONFRONTANDO A TRATAR DE SEGUIR EL CAMINO QUE NOS VA REVELANDO EL ESPÍRITU, Y TODOS SEGUIMOS CRECIENDO COMO REPAM EN SUS DISTINTAS EXPRESIONES Y SEGÚN "TIEMPOS, LUGARES Y PERSONAS".

Y AUNQUE ESPERAMOS ENVIAR PRONTO LA MEMORIA, LES ANIMAMOS A ESCUCHAR TODO LO ACONTECIDO EN LA REUNIÓN EN EL SIGUIENTE ENLACE:
Descargar enlace de la grabación:

SOBRE TODO ES IMPORTANTE ATENDER A LAS FECHAS CLAVE DURANTE EL AÑO.


Secretaría Ejecutiva

martes, 28 de febrero de 2017

La Palabra sigue caminando

PRIMER ENCUENTRO IBEROAMERICANO DE TEOLOGÍA 


DECLARACIÓN DE BOSTON

VV.AADurante varios días, teólogas y teólogos católicos de Iberoamérica nos reunimos en Boston, Estados Unidos de América, con espíritu ecuménico, interreligioso, intercultural, integrador y solidario. La vocación eclesial nos lleva a pensar, investigar, aprender, enseñar y comunicar la riqueza de la fe cristiana en la Iglesia y la sociedad. Compartimos la vida, la oración, la Eucaristía, la reflexión y el diálogo para hacer un discernimiento en común de los nuevos signos de los tiempos de nuestra época. Ahora queremos compartir algunos frutos de nuestro trabajo con la comunidad eclesial y el público en general.
Reconocemos, con gozo y alegría, que vivimos un momento favorable en el desarrollo de la teología y, en general, en la vida de la Iglesia. Creemos que vivimos un kairós eclesial a partir de los procesos iniciados por el obispo de Roma, Francisco, primer pontífice proveniente de América Latina. Sus impulsos de renovación evangélica, expresados en la necesidad de una reforma, tanto de las mentalidades como de las estructuras de la institución eclesial, en perspectiva sinodal, nos animan a preguntarnos por dónde pasa Dios hoy en nuestra historia y qué realidades se le oponen. Nuestro discernimiento nos ha permitido descubrir aquellos rasgos y signos de una historia común, desde donde queremos mirar los desafíos presentes y futuros de esta época global en la que vivimos. Así, enfatizamos la importancia de mirar, desde la Palabra de Dios leída en la Iglesia, la situación sociopolítica y económica de nuestros países, concibiéndola como un lugar teológico fundamental, en el que la Iglesia está llamada a insertarse para acompañar, como Pueblo Dios, a los pueblos de este mundo.
Por ello, queremos discernir nuestra presencia como creyentes a partir de la cuestión social de esta época, caracterizada, en lo socioeconómico, por la existencia de relaciones y sistemas de exclusión e inequidad, en lo sociocultural, por la necesidad de ir de lo pluricultural a lo intercultural, y, en lo sociopolítico, por la urgencia de consolidar el sistema democrático y las formas emergentes de la sociedad civil que propongan una mirada más humana de este mundo. En este marco reafirmamos nuestra opción por los pobres y excluidos.
América Latina y el Caribe no es la región más pobre en términos económicos, pero sigue siendo la más desigual. La causa no está ni en la renta ni en la herencia, como en Europa o Estados Unidos, sino en una distribución desigual de los ingresos y las oportunidades, incluyendo la inequitativa propiedad privada concentrada de la tierra, que genera riqueza para unos pocos y pobreza para muchos. Urge pues, una teología profética que desacralice falsos dioses. No podemos dejar de denunciar las causas económicas y culturales de la pobreza, y debemos estar atentos a las mediaciones sociopolíticas que se implementen para su superación. Una teología profética inculturada supone preguntarnos desde dónde hacemos teología, y de qué lado social nos ubicamos para comprender la realidad. Para ello, es necesario un discernimiento crítico de los nuevos estilos “de corte neopopulista” (DA 74) que emergen por vía democrática en distintos países de América.
En este sentido, nos hemos preguntado por el servicio que presta la teología pensada, dicha y escrita en castellano o español -en el marco de los idiomas iberoamericanos y de todas las lenguas de América que comunican el Evangelio- a la comunidad eclesial y, especialmente, al magisterio universal, junto con la concepción o el modelo del misterio de la Iglesia que le caracteriza y sustenta. Reconocemos la importancia numérica y sociocultural del uso del español en el catolicismo mundial actual. Nuestro trabajo conjunto ha confirmado la necesidad de acrecentar los vínculos personales e institucionales entre teólogas y teólogos latinoamericanos de habla española y portuguesa, españoles de lengua castellana y latinos de Norteamérica. Promovemos una teología teologal e histórica que salga a dialogar con las cuestiones que conciernen al contexto sociocultural y eclesial ibero-latino-americano.
Movidos por el Espíritu que actúa desde los márgenes de la Iglesia y el reverso de la historia, creemos que las periferias son lugares teológicos que obligan a la teología a preguntarse: ¿Cuándo un pueblo es católico: cuando tiene muchos templos o cuando tiene poca pobreza? Como consecuencia, ratificamos nuestro compromiso ineludible con las hermanas y los hermanos en las periferias de la sociedad, azotados por la pobreza y diversas formas de exclusión social, económica, política y eclesial, que llama, con urgencia, a luchar por su mayor inclusión e integración. Esto exige una mayor fidelidad de la institución eclesiástica a Jesús de Nazaret, Mesías liberador, Señor de la historia e Hijo de Dios. Reconocemos que la pobreza injusta mata porque genera formas de muerte prematura que debemos rechazar. Somos creyentes que apostamos por la puesta en práctica de la misericordia con justicia. Nuestra opción por los pobres se inserta en la memoria de la sangre de los mártires de América, celebrando su vida y recordando que su entrega por el Pueblo de Dios es luz que ilumina nuestro quehacer teológico.
Ante la gravedad de este momento histórico que clama por una presencia más viva en medio de nuestras comunidades, afirmamos la urgencia de colaborar con la pastoral y la teología del papa Francisco. Apoyamos una teología que se hace cargo de los conflictos y transita por las periferias. Al igual que los pastores, los teólogos hemos de oler a pueblo y a calle, por lo que creemos en la necesidad de sanar la deuda pastoral que la teología profesional tiene aún con nuestros pueblos pobres. En este contexto, la teología debe impregnarse de una misericordia que se nutra en el Evangelio y que promueva una Iglesia pobre y para los pobres, donde ellos sean sujetos de su propia historia, y nunca objetos de manipulaciones ideológicas, de cualquier orden. Los pobres, muchas veces víctimas de la violencia, han de ser para nosotros lugares teológicos privilegiados, por lo que nuestro compromiso no sólo ha de ser el de acompañarles, sino el de dejarnos evangelizar y transformar por ellos, en un proceso continuo de conversión pastoral y misionera.
Reconocemos que los procesos de globalización han permitido una mayor interdependencia e intercambio entre personas y pueblos remotos. Sin embargo, también vemos cómo hoy padecemos sus efectos socioculturales. Por ello, observamos con perplejidad la globalización de la indiferencia y de la indolencia. Dedicamos especial atención a los fenómenos de las migraciones, la precarización del empleo y la falta de oportunidades engendrados por sistemas que no asumen la causa de los pobres, ni los consideran sujetos de sus propios procesos. Hemos entrado en una nueva etapa mundial que algunos denominan como desglobalización caracterizada por la inhabilidad de relacionarnos como sujetos, de tú a tú, en relaciones humanizadoras recíprocas.
Creemos que los migrantes son un gran signo de nuestro tiempo. En ellos, los cristianos estamos llamados a reconocer el rostro y la voz de Jesús (Mt 25,35) y responder desde las siguientes claves: la afirmación de la dignidad de todo ser humano, la promoción de una «cultura del encuentro», la práctica de la fraternidad, la hospitalidad y la compasión. Las migraciones nos invitan a construir procesos de interculturalidad como elemento clave de nuestra reflexión teológica. La presencia de múltiples culturas en nuestros países exige el profundo reconocimiento de la alteridad, abrazando con amor las riquezas que nos regalan nuestras diferencias y ampliando permanentemente el horizonte de nuestras teologías. Esto supone un aprendizaje recíproco en las experiencias diarias y exige la disponibilidad constante al cambio de mentalidad a partir de nuestra inserción en el mundo de vida de los pobres.
Nuestras prácticas no pueden seguir reproduciendo formas de dominación, como aquellas marcadas por el clericalismo que no respeta a laicos y laicas. Las rigideces institucionales no ofrecen la imagen misericordiosa del Dios de Jesús y frenan los procesos necesarios de conversión pastoral de la iglesia. A este respecto corresponde destacar el valor de las nuevas teologías contextuales, como las hechas por mujeres, indígenas y afroamericanos, entre otras, que muestran sujetos que han sido marginados de la vida social y eclesial. Su compromiso por la liberación de nuestros hermanos, víctimas de marginación, ha puesto particular énfasis en las luchas y los sufrimientos que han padecido. Así, destacamos la labor hecha por las teólogas que nos invitan a mirar, con un mayor compromiso, la naturaleza y las causas de la opresión de las mujeres, permitiendo así una concepción más adecuada del tipo de transformaciones que nuestras sociedades requieren para un desarrollo pleno y auténticamente cristiano de todos.
Destacamos las contribuciones de la teología latina en los Estados Unidos, como una forma de pensar la opción preferencial por los pobres y la defensa de la identidad religiosa y cultural de las comunidades latinas que son discriminadas, muchas veces, no sólo en la sociedad sino también en espacios eclesiales. Recogiendo las contribuciones de la teología latinoamericana, esta teología ha sabido prestar atención a temas claves de la experiencia de latinas y latinos en los Estados Unidos, destacándose el mestizaje, la religiosidad popular, en particular en sus expresiones marianas, y la experiencia de lo cotidiano. Creemos que, sólo reconociendo las raíces socioculturales y religiosas de estas personas en pueblos latinoamericanos, la Iglesia en los Estados Unidos y Canadá, podrá responder pastoralmente a este nuevo desafío. En este sentido, urge una mejor preparación y sensibilidad de los ministros y todos los agentes pastorales.
Estas consideraciones, señalan que la reforma sinodal de toda la Iglesia, en la complejidad de sus diversas instancias, y en fidelidad creativa al espíritu del Concilio Vaticano II, constituye un presupuesto ineludible para concebir la vida, la misión y la teología de las comunidades eclesiales. Como teólogas y teólogos ibero-latino-americanos, apoyamos con esperanza y colaboramos con el proceso de reforma de mentalidades y estructuras impulsado por el actual Obispo de Roma.
El Pueblo de Dios es una comunidad de discípulos misioneros llamado, en una dinámica de salida y donación, a testimoniar y anunciar el Evangelio bajo la guía del Espíritu Santo. Sólo una institución espiritualmente más evangélica, teológicamente más consistente y pastoralmente más abierta a la diversidad sociocultural y religiosa, podrá responder al desafío de trabajar por la justicia, la paz y el cuidado de la casa común, desde una genuina atención a los más pobres y excluidos de nuestra época.
María, sobre todo en la imagen y el nombre de la Virgen de Guadalupe, Patrona de América, acompaña nuestro caminar.

Primer Encuentro Iberoamericano de Teología; Realizado del 6 al 10 de febrero de 2017 en el Boston College Boston, Massachusetts
Coordinadores: 
Rafael Luciani (Venezuela), Carlos María Galli (Argentina), Juan Carlos Scannone SJ , (Argentina), Félix Palazzi (Venezuela).  
Firmantes:
Omar César Albado, Virginia Raquel Azcuy, Luis Aranguren Gonzalo, Phillip Berryman, Agenor Brighenti, José Carlos Caamaño, Víctor Codina SJ, Harvey Cox (invitado), Emilce Cuda, Allan Figueroa-Deck SJ, Mario Ángel Flores, Carlos María Galli, Roberto Goizueta, José Ignacio González Faus SJ, Gustavo Gutiérrez OP, Michael E. Lee, María Clara Lucchetti Bingemer, Rafael Luciani, Carmen Márquez Beunsa, Carlos Mendoza-Álvarez OP, Patricio Merino, Félix Palazzi, Ahída Pilarski, Nancy Pineda-Madrid, Gilles Routhier, Luis Guillermo Sarasa SJ, Juan Carlos Scannone SJ, Carlos Schickendantz, María del Pilar Silveira, Jon Sobrino SJ, Roberto Tomichá FM-Conv, Pedro Trigo SJ, Gabino Uríbarri SJ, Ernesto Valiente, Olga Consuelo Velez, Gonzalo Zarazaga SJ