miércoles, 18 de marzo de 2026

Me llamo José

 Mirada inspiradora

Hogar Santa Teresa Jornet de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados

Después de cada noche, cuando entra la aurora, miro el reloj del tiempo y me levanto
me detengo frente al espejo y me miro en José. ¡Soy yo mismo!
“Que Dios añada” hoy lo que me falta, me digo.
“Dios hará crecer” hoy lo que cultivo, pienso.
“Dios aumentará” hoy lo que tengo, siento.
 
Debo “continuar”, continua la etimología hebrea de José, mientras salgo al camino:
una identidad, una vocación, una espiritualidad, una misión.
El Creador sigue haciendo en mi lo que debo ser y a través de mi lo que debo hacer
Yo, como el José bíblico, hijo de Jacob, esposo de María, apodado Bernabé,
buscaré ser “justo” y “fiel” a la luz del sol, como José Allamano.
 
En silencio activo, que no es ausencia, sino escucha, discernimiento y obediencia
asumo “custodiar la vida” Encarnada y amenazada, la “casa común” y la comunidad
tratando de “hacer el bien, bien hecho y sin ruido”, todos los días, con perseverancia,
en la compañía de María, fuente de consolación – liberación.
 
Llegada la noche, experimentada como sombra en el camino,
volveré al lecho del consuelo - descanso, después de haber servido.
No miraré más al espejo, me integraré con el José que fuimos,
agradecido con el Emmanel que también “aumentó” conmigo.