El bautismo de Jesús y nuestro bautismo
Yo, Salvador Medina, fui bautizado en la pila
bautismal de la parroquia La Inmaculada de Aguadas – Caldas – Colombia hace 77
años, hoy soy Misionero de la Consolata, desde 1978. Quiero, entonces,
compartir cómo he venido entendiendo y viviendo mi ser bautizado o sea
cristiano, aprovechando la celebración litúrgica del Bautismo de Jesús.
Los relatos del bautismo de Jesús en los evangelios sinópticos (cf. Mt 3,13–17; Mc 1,9–11; Lc 3,21–22) nos presentan esta revelación: el Padre envía al Hijo con una misión, hacer que la vida, en todas sus manifestaciones, sea plena y buena (cf. Jn 10,10), con la luz y la fuerza del Espíritu. Ahí, exactamente, está el origen de la misión, en la misión de Jesús, que es la misma misión de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo o sea la Trinidad.
Jesús “pasó haciendo el bien”, generando, promoviendo y defendiendo la vida, mientras iba llamando y formando discípulos para que le ayudaran en su misión. Su manera de vivir, hablar y actuar incomodó a quienes utilizaban a los seres vivos para sus propios intereses y los de sus instituciones, descuidando y explotando la vida de los más frágiles y necesitados. Por eso lo prendieron, lo juzgaron y condenaron a muerte de cruz. Lo asesinaron y enterraron, Pero Él Resucitó y se apareció a sus discípulos, mostrándoles que estaba vivo y convocándolos a continuar con la misión que Él apenas había iniciado.
Desde una perspectiva bíblica, el Bautismo de Jesús no solo inaugura su ministerio público, sino que manifiesta el origen trinitario de la misión. En lógica, no existe bautismo sin misión, ni misión sin raíz bautismal. Por eso mismo, todo bautizado, incorporado a Cristo Jesús, es misionero y, entonces, también yo.
La Iglesia del Señor Jesús, formada por bautizados que participan de su vida y misión, es naturalmente misionera. Redescubrir esta revelación es esencial para renovar hoy el dinamismo misionero de una “Iglesia en salida”, como la denominaba el Papa Francisco y promover las juventudes a que asuman con libertad y amor la misión ad gentes, tan útil a la Iglesia y a la humanidad, por sus características de anuncio del Crucificado Resucitado y su propuesta de Reino de Dios o reinado del amor, fraternidad universal, interculturalidad y diálogo, promoción social y cuidado del medio ambiente, tan urgentes, útiles y necesarias en una sociedad planetaria y ambientalmente desafiada, en búsqueda de sentido y dirección.

3 comentarios:
Yo, no muy joven, realicé visitas de Iglesia en Salida, preparando los fieles visitados para recibirnos, luego;cuando llegara con el Padre.
Es decir yo hacía una pre-visita.
Así ya el Padre, tenía datos sobre a quién se visitaba, que deseaban lograr con la visita del Padre y también no demorar mucho al Padre, para alcanzar a hacer varias visitas. Pues los 2 trabajando así Unidos, logramos adelantar 55 visitas antes de comenzar la pandemia..
Cuando nos tocó suspender el programa...
Que alegría P. Salvador. Gracias por su misión en Consolata. Dios le prove salud y bienestar.para esta ardua tarea que le fue encomendada y que la realiza con mucho amor..❤️ un abrazo desde Guatemala
Muchas gracias por este buen compartir, padre. Estoy muy contento."
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