viernes, 18 de marzo de 2011

Mesa de mamá en el camino

Homenaje agradecido y merecido
Feliz cumpleaños 23/03/2011

Eucaristia  muy acompañada, en le templo de la Inmaculada de Aguadas
celebración de "Transfiguración del Señor" y de Doña Esther
91 años de camino hacia el monte Tabor
Allá estava ella, vestida de blanco, resplandeciente como el sol
 Sus hijos y amigos la contemplamos y volvimos al camino. 
23/03/1020 - 23/20/ 2011

martes, 15 de marzo de 2011

2011; AÑO INTERNACIONAL DE LOS AFRODESCENDIENTES.


PERSPECTIVA PASTORAL (II).


“La opresión y la liberación son elementos que modifican el modo de ser de un pueblo y por tanto su modo de relacionarse. El pueblo de Israel configuró su historia desde la memoria de la dura opresión en Egipto y el proceso liberador que inspiró su fe en Yavé. La realidad de la opresión o liberación histórica genera y matiza el modo de ser y de relacionarse de un grupo humano. (Palabras del padre Napoleón García Anaya en el X Encuentro Nacional de Pastoral Afrocolombiana).

Si el Año Internacional de los Afrodescendientes pretende, fortalecer las medidas nacionales y la cooperación regional e internacional en beneficio de los afrodescendientes en relación con el goce pleno de sus derechos económicos, culturales, sociales, civiles, y políticos, su participación e inclusión en todas las esferas de la sociedad y la promoción de un mayor respeto y conocimiento de la diversidad, su herencia y su cultura según decreta la ONU; es indispensable tener una visión profética teniendo en cuenta lo dice el salmista, “Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra” (Salmo 124).

Esta postura política genera por supuesto muchas expectativas de las cuales no podemos distanciarnos. De alguna forma, es una declaración que suscita recuerdos de un 10 de diciembre de 1948, “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, un 21de mayo de 1851, “Abolición legal de la Esclavitud” o hasta la misma ley 70 de 1993 en el caso Colombia. Son todos esfuerzos de la humanidad que apartados de Dios no darán frutos. Desde los comienzos, Dios ha querido siempre que la humanidad viva en un estado de gracia, por eso las palabras del profeta Isaías. "El Espíritu del Señor está sobre mí. Él me ha ungido para llevar buenas nuevas a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos, y a los ciegos que pronto van a ver, para despedir libres a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor" (Lucas 4,16-30 {18-19}).

Es por eso que el pueblo afro no puede desvirtuarse de la mano de Dios en su caminar y mucho menos desintegrarse en estos momentos tan importantes de la historia. Leyendo la historia patriarcal según lo que testimonia Génesis 12- 50, es evidente que los protagonistas de la revelación de Dios fueron siempre figuras individuales como son Abrahán, Isaac y Jacob. Eso podía decirse de las figuras que protagonizaron el cimarronaje desde el mismo continente africano hasta la configuración de los primeros Palénques en las Américas. Sin embargo, nos damos cuenta de que con el sufrimiento, el libro del Éxodo cobija los protagonistas “individuos” con los siguientes términos: padres o antepasados “Dile también a los israelitas: El Señor, el Dios de sus antepasados…me ha enviado a ustedes” Ex. 3. 15. Hemos ahí la novedad. El libro del Éxodo no exalta individuos o triunfos personales; deja emerger un pueblo, pueblo de Israel. Hace notar que de las setenta personas que habían llegado a Egipto con Jacob se multiplicaron de tal manera que llenaban toda la región (Ex 1: 5, 7). “Los tomaré a ustedes como pueblo mío, y yo seré su Dios. Así sabrán que yo soy el Señor su Dios, que los libró de los duros trabajos a que habían sido sometidos por los egipcios. Los llevaré al país que prometí dar a Abrahán, Isaac y Jacob, y que les daré a ustedes en propiedad” (Ex. 6: 7-8).

Uno de los grandes desafíos que debemos plantearnos como pueblo afro es la unión que nos permitiría disfrutar de la gracia de Dios como comunidad. La opresión “ayudó” a que el pueblo de Israel se pensara como pueblo de Dios. Es por eso que viendo el dolor compartido no nos queda sino aunar los esfuerzos para aportar positivamente a la configuración de una humanidad renovada, unida y unificadora. El afán de liberar nuestros pueblos sin contar con la gracia de Dios (que radica en sentirnos comunidad) nos puede convertir en falsos patriarcas de la economía, de la política, de la cultura afro etc. pero sin que ello refleje realmente el año de gracia del Señor que proclama el profeta Isaías. Es por eso que vale la pena recordar el pasado compartido para que veamos la necesidad de soñar igualmente con un futuro compartido.

El padre Jesuita, Alonso de Sandoval, recordando aquel exilio compartido relata como testigo que los negros "van de seis en seis encadenados por argollas en los cuellos, asquerosos y maltratados, y luego, unidos de dos en dos con argollas en los pies. Van debajo de la cubierta, con lo que nunca ven el Sol o la Luna. No se puede estar allí una hora sin grave riesgo de enfermedad. Comen de 24 en 24 horas una escudilla de maíz o mijo crudo y un pequeño jarro de agua. Reciben mucho palo, mucho azote y malas palabras de la única persona que se atreve a bajar a la bodega, el capataz". Sobre un cómputo de 29 barcos llegados a las Indias de forma consecutiva, de los 7.143 esclavos en las lejanas costas de África, sólo 5.551 llegaron vivos. La travesía duraba 50 días desde Angola a Cartagena de Indias y 40 desde Guinea. Debido al elevado número de muertes se autorizó al principio un recargo del 20 por ciento sobre el número de cabezas autorizadas por la licencia, en concepto de demasía para pasar más tarde al 40 por ciento. En los almacenes de destino fueron frecuentes las epidemias, incluidas las de viruela. Los esclavos continuaban viaje con destino a minas y plantaciones. De Veracruz a México aún quedaba un viaje de 17 días en mula.

Así pues, celebrando este año internacional de los afrodescendientes, el Señor le dice al pueblo afro como le dijo a Pablo en una visión nocturna: “No tengas miedo; sigue anunciando el mensaje y no calles. Porque yo estoy contigo y nadie te puede tocar para hacerte daño…” (Hechos 18, 9. 10).

Pidámosle a Dios para que este año arroje a la unidad de los pueblos y que se haga realidad la oración de nuestro Señor Jesús que podía interpretarse de la siguiente manera: “No te ruego solamente por los afrodescendientes, sino también por los que han de creer cuando los vean unidos. Te pido que todos ellos estén unidos; que como Tú, Padre, estás en mí y yo en Ti, también estén en nosotros, para que el mundo crea que Tú me enviaste. Les he dado la misma gloria que Tú me diste, para que sean una sola cosa, así como Tú y yo somos una sola cosa: yo en ellos y Tú en mí, para que lleguen a ser perfectamente uno, y que así el mundo pueda darse cuenta de que Tú me enviaste, y que los amas como me amas a mi” (Juan 17: 20- 23).

Pbro. Munyiri Venanzio Mwangi IMC.
Delegado Arquidiocesano,
Pastoral Afrocolombiana, Cali.
14 de marzo 2011.

sábado, 12 de marzo de 2011

Para vivir en Cuaresma

TENTACIONES


No le resultó nada fácil a Jesús mantenerse fiel a la misión recibida de su Padre, sin desviarse de su voluntad. Los evangelios recuerdan su lucha interior y las pruebas que tuvo que superar, junto a sus discípulos, a lo largo de su vida.

Los maestros de la ley lo acosaban con preguntas capciosas para someterlo al orden establecido, olvidando al Espíritu que lo impulsaba a curar incluso en sábado. Los fariseos le pedían que dejara de aliviar el sufrimiento de la gente y realizara algo más espectacular, "un signo del cielo", de proporciones cósmicas, con el que Dios lo confirmara ante todos.

Las tentaciones le venían incluso de sus discípulos más queridos. Santiago y Juan le pedían que se olvidara de los últimos, y pensara más en reservarles a ellos los puestos de más honor y poder. Pedro le reprende porque pone en riesgo su vida y puede terminar ejecutado.

Sufría Jesús y sufrían también sus discípulos. Nada era fácil ni claro. Todos tenían que buscar la voluntad del Padre superando pruebas y tentaciones de diverso género. Pocas horas antes de ser detenido por las fuerzas de seguridad del templo Jesús les dice así: "Vosotros sois los que habéis perseverado conmigo en mis pruebas" (Lucas 22,28).

El episodio conocido como "las tentaciones de Jesús" es un relato en el que se reagrupan y resumen las tentaciones que hubo de superar Jesús a lo largo de toda su vida. Aunque vive movido por el Espíritu recibido en el Jordán, nada le dispensa de sentirse atraído hacia formas falsas de mesianismo.

¿Ha de pensar en su propio interés, o escuchar la voluntad del Padre? ¿Ha de imponer su poder de Mesías, o ponerse al servicio de quienes lo necesitan? ¿Ha de buscar su propia gloria, o manifestar la compasión de Dios hacia los que sufren? ¿Ha de evitar riesgos y eludir la crucifixión, o entregarse a su misión confiando en el Padre?

El relato de las tentaciones de Jesús fue recogido en los evangelios para alertar a sus seguidores. Hemos de ser lúcidos. El Espíritu de Jesús está vivo en su Iglesia, pero los cristianos no estamos libres de falsear una y otra vez nuestra identidad cayendo en múltiples tentaciones.

Identificar hoy las tentaciones de la Iglesia y de la jerarquía, de los cristianos y de sus comunidades; hacernos conscientes de ellas como Jesús; y afrontarlas como lo hizo él, es lo primero para seguirle con fidelidad. Una Iglesia que no es consciente de sus tentaciones, pronto falseará su identidad y su misión. ¿No nos está sucediendo algo de esto? ¿No necesitamos más lucidez y vigilancia para no caer en la infidelidad?

José Antonio Pagola
Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
Trabaja por una Iglesia más fiel a Jesús. Pásalo 13 de marzo de 2011
1 Cuaresma (A)
Mateo 4, 1-11

miércoles, 23 de febrero de 2011

Diasporas africanas en Amerindia


PERSPECTIVA PASTORAL Adrodescendiente (I).

El primer capítulo del libro del Éxodo inicia diciendo:
Estos son los nombres de los Israelitas que llegaron con Jacob a Egipto,
 cada uno con su familia; Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulon,
Benjamín, Dan, Neftalí, Gad y Aser. (Ex. 1, 1-4).


Como si se tratara de una historia que vuelve a contarse pero en otros contextos, vemos en la historia del pueblo afroamericano una situación bastante parecida y que nos puede ayudar a encontrar en ella una historia de fe enmarcada en una manifestación permanente de Dios en medio de un pueblo que ha pasado por las “duras y las maduras” en su lucha para alcanzar la tan añorada dignidad de hijos e hijas de Dios.

La Asamblea General de las Naciones Unidas en su Sesión 64 aprobó declarar el año 2011 Año Internacional de los Afrodescendientes con el objeto de fortalecer las medidas nacionales y la cooperación regional e internacional en beneficio de los afrodescendientes en relación con el goce pleno de sus derechos económicos, culturales, sociales, civiles, y políticos, su participación e inclusión en todas las esferas de la sociedad y la promoción de un mayor respeto y conocimiento de la diversidad, su herencia y su cultura.

Como es común, es de esperar que esté año transcurra en medio de foros, conferencias, congresos, cumbres, encuestas, festivales, homenajes, declaraciones y manifestaciones espirituales y culturales de estos pueblos, tanto para el beneficio propio como también corriendo el riesgo de sacar de sus manos luchas que ellos vienen realizando al estilo cimarrón a partir de pequeñas micro-resistencias contempladas desde la base.

La Pastoral Afrocaleña, a demás de invitar a todos sus agentes a que participen de manera activa en todas las iniciativas que este año propicie; quiere suscitar una reflexión evangelizadora que permita a los mismos afrodescendientes igual que a toda la población de nuestra arquidiócesis a que procuremos leer desde la fe lo que ha sido la historia afro en nuestro país. Así nos daremos cuenta de que tenemos un camino de fe para ofrecer al resto de la humanidad. Sólo desde la fe podremos contar con orgullo el Éxodo Afro encontrando la mano de Dios en los sufrimientos, en los atropellos y en todo aquello que sin Dios hubiera sido el fin de toda una población que sigue siendo fuerte en los contextos donde inicialmente llegaron en condiciones de esclavos.

Así como a Egipto llegaron unas familias con Jacob; a América latina llegaron las siguientes etnias africanas: Los Carabalíes, los Lucumies, los Mandingas, los Ocorós, los Possús, los Minas, los Arboledas, los Quiñones, los Mosqueras etc.

Mientras que los Israelitas fueron a Egipto por cuestiones de calamidades, la llegada de José quien después los acogió allá fue muy similar a la de los afrodescendientes. Los hermanos lo vendieron forzosamente a los Ismaelitas por veinte monedas (Génesis 37). Los africanos fueron saqueados, desarraigados de sus tierras, por los españoles hacia Colombia y fueron traídos bajo fuerza para nunca regresar a sus tierras. Otros fueron vendidos a cambio de telas de color brillante, vidrios, botella de aguardiente, pólvora etc.

Poco a poco, igual que los Israelitas en Egipto, los afrodescendientes fueron creciendo. Por eso los egipcios (españoles) pusieron capataces encargados de someter a los Israelitas (negros) a trabajos muy duros. Les hicieron construir las ciudades de Pitón y Ramsés (Cartagena, Baranquilla, Santamarta, canal del dique etc. ), que el faraón, rey de Egipto, usaba para almacenar provisiones. Pero mientras más los maltrataban, más aumentaban (Ex. 1, 11- 12).

Según las estadísticas del banco interamericano de desarrollo sobre la población afrodescendiente (2004) y de la comisión económica de América Latina y el Caribe sobre población total (2005), la población afrodescendiente en América latina y el Caribe constituyen los siguientes porcentajes de la población nacional: Bajamas (69.0 %), Belice (40.5 %), Bolivia (1.6 %), Brasil (28.3 %), Colombia (16.3 %), Costa Rica (1.5 %), Cuba (54.7 %), Ecuador (8.7 %), Guyana (43.4 %), Haití (74.2 %), Honduras (4.0 %), Jamaica (88.5 %), México (0.5 %), Nicaragua (10.2 %), Panamá (56.9 %), Paraguay (2.7 %), Perú (8.0 %), República dominicana (68.3 %), Surinam (33.4 %), Trinidad y Tobago (39.0 %), Uruguay (4.9 %), Venezuela (8.0 %). En pocas palabras se estima que de los 590 millones de latinamareicanos y caribeños, unos 150 millones son afrodescendientes.

Más de 500 años después de esta experiencia dolorosa, existen en nuestros días, hombres y mujeres que aún están sanando las heridas de haber sido desarraigados de sus territorios; bien sea por la esclavitud, por la violencia, asesinato de los seres queridos etc. Conscientes del sufrimiento tal como deben haber sufrido los africanos esclavizados en Colombia y en América latina, elevemos nuestro grito al Señor en comunión con ellos orando con el Salmo 69.

“Sálvame, Dios mío, porque estoy a punto de ahogarme; me estoy hundiendo en un pantano profundo y no tengo donde apoyar los pies. He llegado a lo más hondo del agua y me arrastra la corriente. Ya estoy ronco de tanto gritar; la garganta me duele; ¡Mis ojos están cansados de tanto esperar a mi Dios¡ ”.

Para entender y vivir plenamente lo que pretende el año internacional de los afrodescendientes, es fundamental retomar el tema de la trata de los esclavos. Del mismo modo que el libro del Éxodo es realmente antes que Génesis a pesar de que Génesis es el primer nombre que se exhibe en la Biblia. Así mismo la memoria histórica debe tratarse antes de tocar el tema de los derechos de los afrodescendientes. La razón porque Éxodo es antes que Génesis es porque Israel nunca hubiera estado interesado en el mensaje del primer libro de la Biblia si Dios no les hubiera rescatado antes de la esclavitud de Egipto y haber hecho pacto con ellos. Lo mismo nos pasa a nosotros como afrodescendientes; de nada sirve creernos hijos e hijas de Dios si no logramos percibir la mano de Dios en los acontecimientos históricos por desagradables que pudieron haber sido.

Pbro. Munyiri Venanzio Mwangi IMC.
Delegado Arquidiocesano,
Pastoral Afrocolombiana, Cali.
22 de febrero 2011.

lunes, 14 de febrero de 2011

Viejo principio de santidad, inspirador de Calidad Total


«HACER BIEN EL BIEN, CON CONSTANCIA, SIN RUIDO»


Este princio inspirador de santidad puede, muy bien, ser leido y vivido al servicio de la moderna teoria de la "calidad total", sin que necesitemos por eso una costosa "certificación" empresarial.

Se trata del camino hacia la santidad misionera que José Allamano, Fundador de los Misioneros/as de la Consolata (1901 - 1910), propuso con una intensidad especial a los miembros de sus dos Instituciones misioneras. Casi podemos definirlo como el “corazón” de su propuesta. 

Ya en 1902 proponia para el Instituto de la Consolata este principio tan actual: «La forma que debéis adoptar en el Instituto es la que el Señor me inspiró y me inspira, y que yo, aterrorizado por mi responsabilidad, quiero absolutamente que el Instituto perfeccione y viva vida perfecta. Estoy convencido de que el bien hay que hacerlo bien, porque si no es así, entre tantas ocupaciones mías, no me habría embarcado también en esta otra tan grave de la fundación tan importante del Instituto» .

Se trata de un principio básico, apuntalado en dos actitudes complementares: “hacer bien el bien”, pero “con constancia” y “sin ruido”.

“Hacer bien el bien”.

Este principio ascético fue aprendido por José Allamano de su santo tio José Cafasso que solia decir a sus alumnos sacerdotes: "[…] pocos entre nosotros están llamados a acciones extraordinarias, y aunque así fuera, esas cosas extraordinarias y raras no pueden dar el carácter y formar el tejido de nuestra vida; y qué ayudaría finalmente hacer el bien y perfectamente una obra en sí heroica si, hecha la misma, se hicieran mediocremente las demás; supongamos que alguien sea llamado por Dios para dejar su patria, sus familiares, sus empleos, sus comodidades para retirarse a un claustro, o para ir a las Misiones extranjeras; sacrificio grande, extraordinario, heroico, es verdad; no se puede negar; y lo [hace] alegremente, prontamente, con toda la virtud posible, pero si después de esto realizara las acciones comunes de su carrera mediocremente, ¿se podrá decir que es verdaderamente un sacerdote santo y perfecto? No ciertamente. […]".

Todo misionero, diríamos hoy, todo ciudadano, de cualquier estado de vida y profesión, está llamado a obrar así en todas las circunstancias y en cualquier misión en la que se encuentre, como también en cualquier situación de edad, fuerzas y salud.

Pero la fuente de este rico y ético principio no es Cafasso sino el mismo Jesús de Nazaret, como lo refieren, en Latín, los dos testigos, inspirados en Mc 7,37: "Bene omnia fecit! = Todo lo hizo bien".

Pues bien, Allamano tomó también esta inspiración  de su tío que decía: "[...] pero no creamos que sea suficiente para ser un verdadero sacerdote pasar nuestros días en acciones semejantes, yo diría que sería lo de menos, porque lo mejor de todo está en hacer todo bien, de modo que de un sacerdote se pueda decir proporcionalmente lo que se decía del Hijo de Dios, según Marcos en el capítulo 7, que “todo lo hizo bien”... "En nuestro ministerio representamos a la persona de nuestro Señor Jesucristo; obramos por él, en su lugar, [...] de modo que al ver a un sacerdote se pueda decir: mira otro Salvador, otro Redentor del mundo, mira otro Jesucristo, por ser destinado, enviado a hacer lo que hizo Jesús" .

“Hacer el bien con constancia”.

Es claro, entonces, que el bien debe hacerse bien, pero “con constancia”, es decir, “siempre”. La constancia era lo que José Allamano más apreciaba de su tío: "El heroísmo de su virtud consiste en la constancia. No consiste en los milagros el heroísmo, sino en hacerse violencia, en estar siempre firme en querer bien, en no perder nunca el tiempo: esto es asunto nuestro. Yo admiro cada día más la vida de este hombre porque no anduvo a saltos, no, sino que siempre fue derecho; su camino era aquel y… adelante; y esto lo hizo a lo largo de toda su vida. Siempre la misma fe, el mismo amor a Dios y al prójimo; siempre prudente, siempre justo, siempre temperante…, no le falta nada […], él seguía siempre adelante; todo lo hacía siempre bien".

“Hacer el bien sin ruido”.

Finalmente y en consecuencia, el bien debe hacerse siempre bien, con constancia, pero “sin ruido”, es decir, con humildad y sin alaraca, como lo hacia José Cafasso: "Esto es lo que constituye la ocupación del día de los buenos sacerdotes; nada extraordinario ni nada estrepitoso; un sacerdote puede pasar mucho tiempo e incluso toda su vida en esos ministerios que debe hacer sin que el mundo apenas se dé cuenta de que existe, al menos sin que la gente calcule o se maraville; y esto es un pensamiento que debe consolar […]. Hay santos muy grandes delante de Dios, [...] la vida de los cuales ha sido oscura y escondida, cuyas acciones nada tuvieron de estrepitoso y de admirable, ni de ellos habló el mundo. Eran grandes por su santidad, pero toda su santidad se limitaba a cosas pequeñas. Eran grandes por su humildad, y su humildad los llevaba siempre a elegir los últimos empeños y las acciones más bajas" .

miércoles, 5 de enero de 2011

Caminhos de comunhão e missão

Missionários e missionárias da Consolata realizam Assembleia Continental



“Elaborar um texto com propostas comuns a ser apresentado juntamente com as contribuições dos missionários e missionárias da Consolata atuando na Europa, Ásia e África, para os próximos dois capítulos gerais”. Com essa afirmação, padre Antônio Fernandes, explicou o objetivo da Assembleia Continental que reúne, em São Paulo, desde o dia 3 de janeiro, um grupo de missionários e missionárias da Consolata trabalhando no continente americano.

O encontro é coordenado pelos conselheiros gerais, Irmã Renata Conti e padre Antônio Fernandes e conta com a participação dos superiores gerais, padre Aquileo Fiorentini e Irmã Gabrialla Bono, vindos de Roma, 18 religiosas, 14 padres e um irmão religioso da Argentina, Brasil, Colômbia, Equador, Bolívia, Venezuela, México, Canadá e Estados Unidos.

As congregações dos missionários e missionárias da Consolata, fundadas pelo Bem-aventurado José Allamano em 1901 e 1910, na Itália, estão presentes em 26 países da África, Ásia, Europa e América contam hoje com cerca de 1.800 padres, irmãos e irmãs provenientes de diversos países e culturas. Os próximos capítulos gerais das duas congregações estão programados para os meses de maio e junho em Roma, Itália.

Para a Madre Gabiella Bono “a assembleia está sendo significativa para o caminho de comunhão que nos últimos anos realizou encontros nas diferentes áreas de atuação. Agora estamos nos aproximando dos dois capítulos gerais e reunir os encarregados em fazer a programação dos próximos seis anos, renova a esperança”, explicou a madre Geral acrescentando que “é uma graça reunir os sonhos dos nossos irmãos e irmãs de diferentes realidades e culturas”. Irmã Gabrialla lembrou ainda que a partir da Conferência de Aparecida, os povos da América “estão chamados e serem testemunhos e missionários. Isso nos questiona sobre como estamos vivendo a missão ad gentes e inter gentes”, concluiu.

A minha expectativa é que os missionários e missionárias da Consolata que trabalham no continente da América identifiquem o que é fundamental para o carisma e para a missão, em resposta aos anseios das pessoas pelas quais dedicamos a vida, contribuindo na realização dos dois capítulos gerais”, afirmou o superior geral, padre Aquileo Fiorentini.

Durante a partilha sobre as missões realizadas no Continente americano destacaram-se os projetos entre os povos indígenas e camponeses ao longo do rio Putumayo na Amazônia colombiana, em Nabasanuka na Venezuela e com os Yanomami na Amazônia brasileira. Os afro-descendentes, as juventudes, a formação de lideranças, animação missionária, periferias urbanas e Leigos Missionários da Consolata – LMC são outras áreas de colaboração entre os dois institutos que partilham o mesmo carisma da missão Ad Gentes.

O grande desafio enfrentado pela Assembleia é elaboração de projetos comuns de vida e trabalho envolvendo missionários, missionárias, leigos e leigas, na mesma missão. Os trabalhos que iniciaram no dia 3, estendem-se até sexta feira, dia 8 de janeiro, no Centro de Animação Missionária localizado na Zona Norte da capital paulista.

P. Jaime Patias imc

sábado, 1 de enero de 2011

Felices los servidores del Reinado de Dios


Gratitud por la gratuidad 2010
Con todos y por todos en la última Acción de Gracias del 2010
Gracias Emmanuel por el intercambio divino con la humanidad.
Gracias a ti, misionero, por tu servicio a la misión de Jesús,
gracias a Dios y al "otro" por permitirte servir.
Gracias por el año pasado, integrado ya en el futuro
lo que se hizo, ya fue y lo que no, podrá ser.

Reciprocidad en la particpación 2011
Planeación con nueva identidad regional: Región Andina
Proyecto de misión con indígenas, en diálogo inter-cultural
Proyecto de misión con afrodescendientes, en misión inter-gentes
Proyecto de misión en la frontera amazónica colombo-ecuatoriano-peruana,
con las Iglesias de la Frontera, apoyando los Vicariatos y cuidando de la "comunidad de vida"
Proyecto de Animación Misionera de las Iglesias Locales y las juventudes para ir más allá
Proyecto de Formación de las nuevas generaciones en, desde y para contextos de misión
Proyecto de auto-financiación regional, sin dejar de recibir ni de dar
con educación formal integral, de calidad y visión universal
con parroquias misioneras y de apoyo institucional
con creatividad, austeridad y responsabilidad.

Comunión familiar en la perenne allamanidad
Bebiendo la compasión, la misericordia y la consolación-liberación
en el pozo de Jacob, del de Allamano, del de cada lugar y del de más allá.
Viviendo y trabajando fraternalmente desde cada equipo o comunidad local
animando el Reinado de Dios en la reconciliación, la justicia y la paz.
Reflexionando, contribuyendo y coordinando continentalmente la misión
de la Familia Consolata (IMC - MC - LMC) y acompañando la mexicanidad.
Participando, con humilde responsabilidad, en y con el Capitulo General
para una nueva estructura, economía y formación al servicio de la misión.
Construyendo juntos la Asamblea Regional evaluativa, electiva y proyectiva
para continuar, con energía y buen humor, de la mano del Otro Consolador.

SALUD, ARMONIA, JUSTICIA, PAZ Y MUCHA CONSOLACIÓN EN 2011